¿Plan de pensiones o fondo de inversión?

La evolución que ha tenido en los últimos años el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, más conocido como “la hucha de las pensiones”, hace que sea necesario plantearse diferentes opciones de cara a la jubilación. El plan de pensiones y el fondo de inversión son los dos productos financieros más habituales en este contexto.

¿Qué características tiene cada producto? ¿Tiene las mismas repercusiones fiscales contratar un plan de pensiones o un fondo de inversión? ¿Qué opción es más rentable?

 

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE AMBOS PRODUCTOS

Es importante conocer algunas ideas comunes a ambos. Y es que plan de pensiones y fondo de inversión comparten la misma esencia.

  • Son productos financieros de ahorro.
  • Forman parte de una inversión colectiva formada por aportaciones de muchos inversores.
  • La inversión se produce en activos financieros (renta fija, renta variable, derivados…).
  • Se estructuran en base a las decisiones de una entidad gestora.

 

PLAN DE PENSIONES

Un plan de pensiones tiene un fantástico beneficio fiscal en la contratación. De hecho, uno de los principales motivos por el que debes pensar si contratarlo está en este punto, en lo que puedes ahorrarte en tu declaración de renta en el año (o los años) en que realizas aportaciones al plan.

Estas aportaciones reducirán la Base Imponible General de tu IRPF cada año en que se realicen, pero únicamente en el límite que marca la menor de las siguientes cantidades:

  • 30% de tus rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas.
  • 8.000€.

¿Y esto qué significa? Te hemos preparado un gráfico (muy chulo, por cierto) para facilitarnos la respuesta. La reducción de la que hablamos supone que, teniendo en cuenta los mencionados límites y en base a tu tipo marginal de IRPF (%), puedas ahorrarte tantos euros como los reflejados en el gráfico siguiente.


Como puedes ver, con un tipo marginal del 19%, puedes ahorrarte 190€ por cada 1.000€ aportados al plan de pensiones. Si tienes un tipo marginal del 30%, serían 300€ de ahorro por cada 1.000€ aportados.

Esta es la dinámica. Cada año aportas cantidades al plan, y cada año pagas menos IRPF del que te correspondería si no hubieras realizado ninguna aportación.

Todo parece muy bonito pero… ¿dónde están los inconvenientes? Vemos dos muy claros (que, por cierto, no nos gustan nada).

  • Iliquidez. El rescate de un plan de pensiones pasa por el cumplimiento de algunos supuestos, y fuera de estas situaciones no es posible obtener las aportaciones realizadas.
    • Invalidez.
    • Fallecimiento.
    • Desempleo de larga duración.
    • Enfermedad grave.
    • Desahucio de la vivienda.
    • Pasados 10 años de la primera aportación.
  • Tributación en el rescate. Los planes de pensiones tributan como Rendimiento del Trabajo. Este es el gran caballo de batalla de este tipo de producto financiero. Lo que rescates se colocará “en la zona más cara del IRPF”, y podrá llegar a tributar hasta cerca de un 50%, siguiendo la premisa de que “cuanto más ganas más pagas”. Por tanto, la forma en que se produzca en rescate será relevante a la hora de determinar la propia rentabilidad del plan. Las principales opciones son:
    • Rescate como capital. Se cobra la totalidad en un único pago. El año en que rescates el plan, pagarás un buen pico al fisco.
    • Rescate como renta. Se cobra periódicamente una cantidad determinada. Esta forma de rescate hace que cada año tributes, mejorando así el rendimiento del plan de pensiones.
    • Rescate mixto. Una parte será como capital y otra como renta. Quizá en el término medio esté la virtud, y cobrar un capital en el rescate y dejar otra parte pendiente para cobrar en forma de renta sea una solución para optimizar la rentabilidad del plan.

 

FONDO DE INVERSIÓN

El fondo de inversión tiene unas características mucho más sencillas de explicar.

La suscripción a un fondo de inversión no sólo está destinado a un ahorrador que esté pensando en su jubilación, ya que es una herramienta de ahorro para inversores de cualquier edad y con cualquier objetivo de rentabilidad, incluida la jubilación.

¿Dónde aparecen las grandes diferencias en relación al plan de pensiones?

  • Liquidez. Un fondo de inversión puede ser reembolsado en cualquier punto, pudiendo aprovechar así las épocas de máxima rentabilidad.
  • Beneficio fiscal. A diferencia del plan de pensiones, no tendrás una reducción fiscal en el momento de la suscripción.
  • Tributación. En el reembolso, tributarás en la Base Imponible del Ahorro, en “una zona más barata” que la Base Imponible General. La Agencia Tributaria no se llevará más que una cantidad que oscilará entre el 19% y el 23% de tu rentabilidad.

 

COMO RESUMEN

Para determinar qué producto de ahorro se ajusta más a cada público, habría que analizar en profundidad las características de cada perfil.

Son muchísimos los factores a tener en cuenta pero, como generalidad, si priorizas el ahorro fiscal de cada año, el plan de pensiones es tu producto, pero si estás buscando una buena rentabilidad a largo plazo, un fondo de inversión es la mejor opción.

 


Si quieres alguna información adicional sobre planes de pensiones o fondos de inversión, puedes ponerte en contacto con nuestros amigos de…

Jesús Justicia

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